¿Qué es el coaching educativo?
Dijo el sociólogo Alvin Toffler, “el analfabeto del futuro no será la persona que no pueda leer, sino la persona que no sepa cómo aprender”. Básicamente, el coaching educativo podríamos definirlo recuperando esta cita ya que su objetivo ya no es enseñar como tal, sino ofrecer al alumno las herramientas para mejorar su rendimiento y alcanzar sus objetivos.
Hoy por hoy, el conocimiento está al alcance de todos gracias a Internet. Miles de datos, cifras, fechas, nombres y curiosidades desbordan el espacio digital reduciendo así la teoría que un profesor o profesora puede aportar en el aula, a nivel cuantitativo. Pero esto no destierra su función; solo significa que su papel ha cambiado, convirtiéndose en catalizador del crecimiento y el desarrollo del estudiante. Su labor ahora es despertar la curiosidad y la motivación de cada alumno, analizando su situación y guiándole para que logre alcanzar sus metas. He aquí cuando el coaching educativo toma protagonismo.
Objetivos del coaching educativo
El coaching educativo es una metodología experiencial centrada en el diálogo entre docente y alumno o, donde ambos se encuentran en el mismo nivel. De hecho, el coaching educativo permite al profesor conocer sus propios errores para solventarlos y crear entornos educativos más enriquecedores.
El objetivo principal del coaching educativo es acompañar al alumnado a conseguir sus objetivos, potenciando sus habilidades y aportando recursos para superar sus limitaciones en el ámbito formativo. Es decir, poner todas las facilidades posibles para que la persona orientada sea capaz de aprender por su propio pie.
En definitiva, el coaching educativo busca sustituir el término obligación por el de implicación, compromiso y responsabilidad personal.

Beneficios del coaching educativo
El coaching, no solo el educativo sino de cualquier tipo, tiene múltiples beneficios. Por ejemplo, la definición de objetivos, el desarrollo de la creatividad, la mayor flexibilidad mental y adaptabilidad al cambio, el empoderamiento, la mejora de la gestión del tiempo o la inteligencia emocional. Si aterrizamos en el entorno de la formación, podemos destacar del coaching educativo los siguientes beneficios:
- Potencia la autorreflexión y responsabilidad del alumno.
- Mejora su implicación y participación en clase.
- Reduce el absentismo escolar.
- Fomenta el liderazgo individual.
- Aviva el trabajo en equipo.
- Acrecienta la capacidad de superación.
- Mejora resultados.
Habilidades de un buen coach educativo
Además de una formación de calidad, un buen coach debe contar con una serie de habilidades intrínsecas como las siguientes:
Empatía
Debe ser una persona empática que sepa escuchar a sus alumnos y conseguir así un mejor rendimiento del coaching.
Generosidad
El coach debe estar siempre a disposición de los coachees para que estos se sientan respaldados en la persecución de sus objetivos con sus propios recursos.
Liderazgo
Su labor será motivar a los estudiantes por lo que debe contar con la capacidad de inspirar a los demás a que persigan sus metas.
Optimismo
El coach ha de contar con un carácter positivo y proactivo, manteniendo siempre una actitud correcta que sirva de ejemplo a los alumnos.

Principios del coaching educativo
Por último, nos centraremos en los principios de este tipo de coaching, las bases fundamentales para sacarle el máximo partido.
Atención personalizada
La clave del coaching educativo reside en el estudio individualizado de cada caso, de cada alumno, y la personalización de la metodología para exprimir al máximo su potencial. Las herramientas utilizadas para un alumno que le apasione la química no serán las mismas que las de un amante de las artes escénicas.
Cero prejuicios
El docente nunca establecerá juicios de valor sobre sus alumnos; su mente debe ser un folio en blanco sobre los mismos para lograr sus objetivos.
Autoconciencia del alumnado
El alumno debe reflexionar sobre sí mismo, analizando sus fortalezas y debilidades, sus limitaciones, dificultades, deseos y expectativas para identificar sus metas y definir cómo alcanzarlas.
Responsabilidad del alumno
Una vez el estudiante ha llevado a cabo ese proceso de autorreflexión y tiene conciencia de sí mismo, se genera un sentido de la responsabilidad, donde la obligación se ve sustituida por la implicación y el incremento de la autoestima.
Retroalimentación persistente
En el coaching educativo es importantísimo el seguimiento de la evolución del alumno por parte del docente. Es decir, el profesor o profesora debe detectar progresos o fracasos de los participantes y generar un clima participativo donde los alumnos se sientan libres para expresarse.
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