La innovación es fundamental para convertir tu empresa en un negocio de éxito. Esta ayuda a generar nuevas ideas, proyectos y modelos de negocio que fomentan el crecimiento personal, desarrollo y avance tecnológico. Nos encontramos frente a un mercado y dinámica social, empresarial y económica cada día más competitiva y en constante movimiento, lo que hace que el emprendimiento se convierta en un riesgo añadido.


¿SABÍAS QUE NADIE APOSTABA POR ESTOS NEGOCIOS DE ÉXITO?

Cada negocio tiene una historia y es que, saber cómo utilizarla a tu favor puede suponer un giro de 360º y convertir lo que era un fracaso en un triunfo. De hecho, un estudio de la Escuela de Harvard demuestra que una historia empresarial que se comienza con unos malos inicios y termina reinventándose, mejora el atractivo de la marca, convirtiéndola en un negocio de éxito.

DELL

Este negocio de éxito empezó en Texas desarrollando, fabricando, vendiendo y dando soporte a ordenadores personales, servidores, programas informáticos y demás productos relacionados con la tecnología informática en 1984. Pero no todo fue fácil para su fundador. Dell nació bajo un modelo de negocio de venta directa, aunque en un principio nadie pensaba que fuese a prosperar, puesto que se pensaba que eran las tiendas minoristas las que tenían más autoridad para aconsejar sobre tecnología y que nadie iba a confiar en un proveedor a distancia.

El objetivo de la compañía fundada por Michael Dell era que las y los clientes pudieran encargar su propio producto personalizado y fuese recibido directamente en su domicilio. Contra todo pronóstico, el modelo de negocio de Dell funcionaba y, su éxito fue tal que, en tan solo cuatro años logró aumentar su capitalización en el mercado, pasando de 1.000$ en 1984 a 85$ millones en 1988. Pero su crecimiento empezó a estancarse en 2005 y eran muchos los que presionaban al fundador para que cambiase su modelo de negocio, pasando de unos productos personalizados a un modelo híbrido en el que también vendiesen en cadena. La compañía logró remontar económicamente centrando su cambio en los socios y clientes, contactando con ellos y recibiendo su feedback. Además, les invitó a participar en las reuniones del que denominó Consejo Consultivo de Socios.

BEN & JERRY’S

Ben & Jerry’s fue fundada por dos amigos, Ben Cohen y Jerry Greenfield, en 1977 tras la realización de un curso por correspondencia para hacer helado de la Universidad Estatal de Pensilvania. Su primer punto de venta fue la reconversión de una gasolinera en Vermont (EE. UU.) en una heladería, con una inversión de 12.000$, de los cuáles 4.000$ fueron prestados.

En la actualidad la marca creada por estos dos amigos se ha convertido en un negocio de éxito que forma parte de la multinacional Unilever y que cuenta con presencia en más de 40 países, superando los 179.000 profesionales y 39.000 millones de euros en ingresos. Pero, ¿por qué nadie apostaba por este negocio de éxito? La realidad es que ni Ben Cohen ni Jerry Greenfield venían del mundo empresarial y no tenían como prioridad la obtención de beneficios, pero sí la inversión en, lo que después se conocería como, Responsabilidad Social Corporativa. Esto hizo que las grandes marcas de helado estadounidenses no tomasen en serio a estos dos amigos hippies que antepusieron su mentalidad a los beneficios económicos. Esto, por el contrario, caló en el público norteamericano.

STARBUCKS

El primer local de Starbucks fue fundado en 1971 en Seattle, por Jerry Baldwin, Zev Siegel y Gordon Bowker y en un principio focalizaron su negocio a la venta de granos y máquinas de café. Diez años más tarde, Howard Schultz, trabajador de la empresa Hammarplast, visitó de manera casual el local de Starbucks, quedándose muy sorprendido al ver lo mucho que sabían sus tres fundadores sobre café.

Schultz empezó a trabajar en Starbucks y, tras un viaje a Milán, propuso a los fundadores ampliar el negocio y empezar con la venta de café expresso, inspirado en Italia, pero esta idea fue rechaza de inmediato ya que la consideraban una verdadera locura y creían que el café debía ser preparado en un hogar. Tras esto Schultz de desvinculó de la empresa, abriendo su propia cadena de cafeterías Il Giornale.

Fue en 1987 cuando Baldwin, Siegel y Bowker decidieron centrarse en otra idea de negocio llamada Peet's Coffee & Tea, vendiendo la marca Starbucks a Schultz, quién cambió el nombre de Il Giornale a este y convirtió Starbucks en una de las cadenas de cafeterías más grandes del mundo.

NETFLIX

La plataforma por excelencia de contenido audiovisual que conocemos hoy por hoy como Netflix, nació en 1997 de la mano de Reed Hastings y Marc Randolph como un videoclub, basado en una plataforma de vídeo online o por correo postal, que proporcionaba al suscriptor una cantidad ilimitada de rentas de las películas y series de su catálogo. A pesar de esto, Netflix no tuvo un gran éxito y, es que, en 2004 mientras Blockbuster recaudaba alrededor de 6 billones de dólares en ingresos, Netflix luchaba por conseguir inversiones de 500 millones. Aunque ahora podamos suponer que es algo completamente normal, hay que tener en cuenta que a principios de los 2000 nadie pensaba que el DVD iba a desaparecer tan rápido e invertir en el Blu-ray era tendencia.

Pero, ¿cómo logró sobrevivir al éxodo del DVD y de los videoclubs tradicionales? Este negocio de éxito y su CDO Red Hasting decidieron invertir en la satisfacción al cliente. Netflix empezó a ofrecer una mayor comodidad a las y los clientes, en primer lugar, enviando los contenidos por correo electrónico y, más tarde, ofreciendo una solución de Streaming disponible desde cualquier lugar y dispositivo.