El apoyo psicosocial es el conjunto de acciones y comportamientos en el entorno social y psicológico, que tienen como objetivo la mejora del bienestar de las personas a las que se les ofrece, posicionándose como uno de los ámbitos más importantes en la sociedad.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE DISPONER DE UN APOYO PSICOSOCIAL EN INSTITUCIONES SOCIALES?
Las personas en situación de dependencia corren un mayor riesgo de exclusión social al no contar con las oportunidades de acceso a determinados ámbitos sociales o laborales que tienen las personas sin este tipo de condición física o mental.
La eliminación de la exclusión social se ha posicionado, tras la pandemia de la COVID19, como algo prioritario a través de la implantación de políticas sociales a nivel europeo y estatal. Las consecuencias ocasionadas por la exclusión social se agravan en personas mayores de 60 años. De hecho, un estudio publicado por La Caixa concluye que el 39,8% de las personas mayores de 65 años presentan soledad emocional. Se estima que en España más de 2,5 millones de ancianas y ancianos se sienten solos, siendo un 28,8% del total mujeres y un 14,7% hombres.
ALGUNOS BENEFICIOS DE CONTAR CON APOYO PSICOSOCIAL
- Garantizar que la persona en estado de dependencia continúe con los hábitos y costumbres manteniendo una calidad de vida digna a través del fomento de una vida familiar y comunitaria.
- Mantenimiento de una comunicación bidireccional con las y los familiares de las personas atendidas y el o la cuidadora sociosanitaria, así como apoyo y ayuda en aquello que necesiten.
- Mejorar y ayudar en la realización de actividades cotidianas como los autocuidados, mantenimiento del tratamiento marcado, utilización del transporte o en aquello que necesiten para desarrollarse.
- Evitar situaciones de abandono, exclusión y aislamiento que puedan desencadenar dolencias mentales y que produzcan un empeoramiento de la condición física.
- Ofrecer la información necesaria en lo relativo a la enfermedad o dolencias que padecen y sobre el entorno y avances sociales que se produzcan para que puedan desarrollar una vida plena.
CONSECUENCIAS DE LA SOLEDAD EN PERSONAS MAYORES
La soledad y la falta de atención psicosocial repercute en un mayor aislamiento social, lo que empeora el bienestar psicológico, desencadenando conductas y problemas mentales que pueden llegar a dañar la emoción, cognición y salud. Estudios publicados por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), sugieren que la soledad ejerce un efecto negativo en el estado de salud. Estas son algunas de sus consecuencias:
FISIOLÓGICAS E INMUNOLÓGICAS
- Dolencias coronarias y vasculares.
- Aumento del riesgo de tener resfriado, gripe y neumonía.
PSICOLÓGICAS Y EMOCIONAL
- Mayor hostilidad, tristeza, resentimiento, ansiedad y riesgo de depresión.
- Aumento del deterioro cognitivo y mental.
- Pérdida de la percepción del autoconcepto y autoestima.
CONDUCTUALES
- Mayor riesgo de tener adicciones como alcoholismo.
- Aumento de la presencia de trastornos del sueño como el insomnio.
- Incremento de los trastornos alimenticios y de la obesidad.
- Mayor riesgo de sufrir accidentes domésticos.
SOCIALES
- Aumento del aislamiento social y reducción de las interacciones en este entorno.
FÓRMATE EN ATENCIÓN PSICOSOCIAL EN INSTITUCIONES SOCIALES
ATENCIÓN SOCIOSANITARIA A PERSONAS DEPENDIENTES EN INSTITUCIONES SOCIALES
Desde 2007 es necesario contar con una formación específica para trabajar como cuidador o cuidadora domiciliaria, la cual se puede adquirir a través de, por ejemplo, uno de nuestros Certificados de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria 100% oficiales y subvencionados por la Administración Pública. Estos profesionales serán las personas encargadas de llevar a cabo las tareas diarias y todo lo relacionado con el cuidado de las personas en instituciones sociales como residencias de día o residencias de ancianos.