Un buen currículum no lo es todo para asegurar el puesto de trabajo que queremos conseguir. Cada vez más, los equipos de recursos humanos tienen en cuenta que se acompañe de una carta de presentación e, incluso, pueden exigirla en las ofertas de empleo.
No hace falta que tenga una gran extensión, se trata de ser conciso e ir al grano. Mostrar originalidad y desmarcarse del resto de candidatos es una de las claves a tener en cuenta a la hora de realizarla.
Antes de empezar, es fundamental que personalices cada carta de presentación en función del puesto y la empresa a la que vayas a aplicar. Cuando el seleccionador la lea, sabrá que te has interesado por esa empresa y no por otra, y que te has documentado acerca de las funciones del puesto.

¿Cómo redactar una carta de presentación?
La estructura a seguir es muy sencilla. En primer lugar, preséntate brevemente y muestra claramente tu interés por esta vacante. Hazlo de una manera original y diferente, pero siempre desde la educación y formalidad que requiere una carta de presentación. Acto seguido, pasa a hablar de tu trayectoria profesional y relaciona tus habilidades y competencias con las que se describen en la oferta. Se valoran sobre todo las ganas de trabajar y es importante saber venderse como la persona más indicada para formar parte de esa empresa, pero no exageres ni te inventes nada.
Lo más probable es que necesiten incorporar a alguien cuanto antes, así que no esperes a que sea el equipo de recursos humanos el primero que ofrezca una entrevista personal. Adelántate y deja entrever tu disponibilidad de incorporación e insinúa que estás abierto a conoceros para ampliar más información. Además, llegados a este punto, no está de más que agradezcas su tiempo por haber llegado hasta el final de la carta de presentación.
Algunos tips útiles para escribir tu carta de presentación son: seguir una estructura ordenada y no mezclar información entre los diferentes párrafos. Dedícale el tiempo y la importancia que conlleva. Cuida las formas, la ortografía y sé correcto en tus palabras. No sabes a quién te estás dirigiendo. Y, ante todo, sé conciso y focaliza el objetivo de una carta de presentación que no es otro más que darte a conocer y demostrar que eres el perfecto candidato.

¡Mucha suerte!