El aumento de la productividad en el trabajo es uno de los grandes objetivos de profesionales y empresas. Para conseguirlo, existen numerosos trucos, desde la organización del espacio de trabajo, la gestión del tiempo o la música. Escuchar música mientras se trabaja ayuda a la concentración y, por tanto, aumenta la productividad laboral.

A continuación, te contamos más sobre música para aumentar la productividad en el trabajo.


¿POR QUÉ UTILIZAR LA MÚSICA PARA AUMENTAR TU PRODUCTIVIDAD EN EL TRABAJO?

Teresa Lesiuk, investigadora del programa de musicoterapia de la Universidad de Miami, concluyó que los sonidos melódicos nos ayudan a segregar dopamina. La dopamina es uno de los neurotransmisores que favorecen la comunicación entre las neuronas. Además, se considera la causante del placer y la relajación. Esta sustancia nos ayuda, entre otras cosas, a mejorar nuestro estado de ánimo, autoestima, humor, creatividad, actividad y concentración.

Esta investigación determinó, además, que las personas que escuchan música durante la realización de una tarea suelen terminarlas antes y tienen mejores ideas durante este proceso que las que no lo hacen. Pero no toda la música causa los mismos efectos positivos ni en todas las personas. Estos son algunos de los tipos de música que, generalmente, ayudan a mejorar la productividad en el trabajo.

MÚSICA CLÁSICA

Muchas personas utilizan la música clásica para leer, estudiar o trabajar, ya que esta no solo es buena para relajarse si no que ayuda a concentrarse en aquello que se está haciendo. Un estudio de la American Roentgen Ray Society resolvió que 7 de cada 8 participantes después de escuchar música clásica se veían mucho más preparados y motivados a la hora de realizar su trabajo diario.

¡Escucha nuestra recomendación!

RUIDO BLANCO

Puede que ya hayas escuchado hablar de este tipo de ‘ruido’ ya que ha vuelto a ponerse de moda a través de las redes sociales y el denominado ASMR (Autonomous Sensory Meridian Response) o, en castellano, Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma. El ASMR o ruido blanco provoca placer al escucharlo (o verlo) en el cerebro, aunque no todo el mundo lo siente de la misma manera y existen personas que ni siquiera lo perciben.

Los sonidos neutros y repetitivos pueden ayudarnos a concentrarnos e incluso a conciliar el sueño ya que mejoran los procesos cognitivos.

Algunos ejemplos de ruido blanco: el sonido de la lluvia, el murmullo de olas del mar, el motor de una campaña extractora, el silbido del viento, etc.

¡Escucha nuestra recomendación!

BANDAS SONORAS DE VIDEOJUEGOS 

A priori, este tipo de música puede parecer contraproducente, pero no es así. Las bandas sonoras de los videjouegos (como las de las películas) son consideradas como óptimas para alcanzar un alto estado de concentración. Por dos razones. La primera, no suelen tener letra ni voces humanas por lo que evita distracciones; la segunda, está creada para que el usuario se sumerja por completo en el juego (o en su trabajo).

¡Escucha nuestra recomendación!

MÚSICA ÉPICA

La música épica, ya sea de grandes películas o cantantes, nos ayuda a llevar nuestra inspiración a un nivel más y es que no hay nada que motive más que tener la sensación de que estás haciendo algo importante.

¡Escucha nuestra recomendación!

BANDAS SONORAS

Las bandas sonoras que no son épicas también ayudan a mejorar la productividad y la capacidad de concentración en el trabajo. El objetivo de estas es simplemente acompañar a la acción y a las escenas, pero pasando desapercibida, tan solo a través de la definición del tono y del énfasis.

¡Escucha nuestra recomendación!


¿AÚN NO NOS SIGUES EN SPOTIFY? DESCUBRE NUESTRA PLAYLIST DE MÚSICA PARA AUMENTAR TU PRODUCTIVIDAD EN EL TRABAJO