La búsqueda de empleo es una tarea cada vez más complicada debido a la incipiente competencia académica, nivel de experiencia requerido o años trabajando en el sector. Para saber cuán de atractivo es nuestro perfil laboral, muchas empresas se basan en el nivel de empleabilidad. Se trata de una herramienta muy útil para medir en qué grado las candidaturas son atractivas para el puesto ofertado y para conocer cuáles son las posibilidades reales para encontrar empleo.

 

QUÉ FACTORES INFLUYEN EN EL NIVEL DE EMPLEABILIDAD

Para medir nuestro nivel de empleabilidad es necesario conocer los factores que influyen en él, respondiendo las preguntas más frecuentes a la hora de conseguir un empleo.

MOVILIDAD

¿Estaríamos dispuestos a cambiar nuestro lugar de residencia habitual por optar a un puesto de trabajo?

FLEXIBILIDAD HORARIA

¿Qué disponibilidad horaria tendríamos para trabajar? ¿Media jornada, jornada completa, fines de semana?

FLEXIBILIDAD LABORAL

¿Qué tipo de contrato buscamos? ¿Eventual, para fines de semana, indefinido?

EXPERIENCIA LABORAL

¿Es un primer empleo? O, por el contrario, ¿con cuántos años de experiencia contamos para el puesto deseado?

CONTACTOS PROFESIONALES

En la actualidad, el factor del networking cobra mayor importancia, ya que a las empresas les interesa conocer cuál es nuestra red de contactos dentro del sector y nuestra reputación.

ADECUACIÓN PROFESIONAL

¿Contamos con los requisitos académicos y profesionales exigidos para el puesto?

NIVEL DE DESEMPLEO

¿Cuál es la tasa de paro del sector al que pertenecemos?

CONCLUSIONES PARA CONOCER EN QUÉ PUNTO ESTÁS

Una persona con flexibilidad horaria y con una amplia disponibilidad para cambiar de residencia cuenta con una mayor ventaja a la hora de acceder a las ofertas de empleo. Asimismo, también es importante barajar nuestros niveles de experiencia y académicos en función del perfil que tenemos. Por ejemplo, optar a un puesto de responsabilidad cuando no tenemos apenas una trayectoria profesional.

Además, hay que tener en cuenta el boca-boca a la hora de conocer alguna oferta de trabajo que podríamos haber pasado por alto. Para ello, es importante estar al día de los principales portales de empleo y contar con una red de contactos profesional.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA PARA CONOCER NUESTRO NIVEL DE EMPLEABILIDAD

Una de las cuestiones más importantes es saber el nivel de empleabilidad que alcanza nuestra candidatura con respecto al puesto al que aspiramos. Para determinarlo, hay que prestar atención sobre estos tres aspectos:

REVISIÓN DE NUESTROS OBJETIVOS

El primer paso comienza en definir qué tipo de puesto queremos ocupar y en qué clase de empresa o sector. Es necesario que sepamos a dónde queremos dirigirnos. Esto nos ayudará a focalizarnos para dirigir todos nuestros esfuerzos en el mismo sentido.

ANÁLISIS DEL MERCADO

Se trata de averiguar si hay más demanda que oferta o, si se ofertan pocas candidaturas para la cantidad de vacantes que se requiere cubrir. Estudiar el sector con el fin de hallar los nichos que representan una oportunidad para perfiles como el nuestro, nos ayudará a saber qué requisitos están pidiendo a los candidatos al puesto al que queremos optar.

DIFUSIÓN CORRECTA

Cuando buscamos un puesto de trabajo muy concreto, no debemos mandar candidaturas sin ton ni son. Hay que acotar la difusión, haciendo una selección más restrictiva de las ofertas. Esto nos proporcionará tiempo para adaptar la candidatura al perfil exigido en cada caso, y personalizar mucho más las comunicaciones con las empresas o Recursos Humanos.

CONDICIONANTES DEL NIVEL DE EMPLEABILIDAD

Según el nivel en el que nos encontremos, estaremos ante una buena o una mala situación. Para saber cómo mejorar nuestro nivel de empleabilidad, primero debemos conocer los factores externos e internos que tienen que ver con el empleo, el mundo laboral y con la contratación de trabajadores.

FACTORES EXTERNOS

Son aquellos aspectos que nos vienen dados, es decir, que no generamos nosotros directamente, que nos condicionan y por los que estamos afectados. Pueden ser muy distintos, por ejemplo, una crisis económica o cuestiones concretas que afecten a nuestro sector, como exceso de oferta, modificaciones normativas o que las empresas estén demandando trabajadores con nuestro perfil. Esto último hace que, automáticamente, nuestro nivel de empleabilidad suba, sin que hayamos hecho nada para que ocurra.

FACTORES INTERNOS

Son los aspectos en los que influimos nosotros, es decir, se trata de lo que nosotros hacemos para capacitarnos. Están muy ligados con la formación y el nivel académico. Están afectados por los factores externos, pero en este caso, nuestra actividad sí es relevante.

Por tanto, las acciones que tomemos, es decir, los factores internos, están influenciados por las condiciones del entorno (factores externos). No debemos pensar en ello como conjuntos separados, sino como una combinación de ambos. Lo que nos importa aquí es lo que nosotros hacemos, pero siempre contemplando lo que pasa a nuestro alrededor.

Nuestro nivel de empleabilidad se verá incrementado si mejoramos nuestra formación y capacitación, nuestro nivel de experiencia y, sobre todo, nuestra productividad.