Emprender no es una decisión fácil de tomar y ejecutar, pero la falta de referentes, posibles estereotipos o las barreras de financiación, hacen que para las mujeres sea mucho más difícil. A pesar de esto, el emprendimiento femenino está cada día más extendido y casi 130 millones de mujeres lideran empresas ya consolidadas.


ALGUNOS DATOS SOBRE EL EMPRENDIMIENTO FEMENINO

El emprendimiento femenino surge de la necesidad. Entre las razones por las que una mujer pone en marcha una empresa, se suele encontrar la falta de empleo o la inquietud por lograr una mejor alternativa profesional. Es decir, emprenden para sobrevivir, no para innovar.

El informe Emprendimiento de Mujeres en España 2020-2021 elaborado por GEM (Global Entrepreneurship Monitor) sobre emprendimiento femenino concluye que las mujeres han adquirido, con el paso de los años, mayor peso en el panorama emprendedor, siendo además determinantes en ciertos sectores y mercados. Según el Women's Entrepreneurship Report 2019 de BBVA, las empresas lideradas por mujeres trabajan con planes de negocio más consistentes. Además, son una pieza clave en el avance hacia el progreso e igualdad de condiciones.


Tabla de población mundial en el proceso emprendedor - Nascor


En España la tasa de emprendimiento femenino ha crecido del 2% al 6% en los últimos 15 años. Sin embargo, el porcentaje de mujeres que emprenden sigue siendo inferior al de los hombres.


Tabla de población española en proceso de emprendimiento (2020) - Nascor


Aún así, la brecha entre el emprendimiento femenino y masculino se ha visto reducida en los últimos tres años, a pesar de que la COVID-19 ha impactado en la tasa de emprendimiento a nivel general. En 2020, decreció respecto a 2019 un 0,7% en el caso de los hombres y un 1,2% en el caso de las mujeres.


Gráfico de la evolución del emprendimiento en España (2005 – 2020) - Nascor


PREGUNTAS (Y RESPUESTAS) SOBRE EMPRENDIMIENTO FEMENINO

El informe GEM destaca que cuando las mujeres deciden emprender, suelen hacerlo con mayor éxito que los hombres, pero para ello es necesario eliminar todas aquellas barreras mentales e ideas preconcebidas que lo frenan:

1. ¿ES NECESARIA UNA GRAN INVERSIÓN?

La inversión variará en función del tipo de empresa, de la estructura financiera y del modelo de negocio. No tener este primer aspecto claro, a la hora de emprender puede ser una barrera. Por ello es necesario saber qué cuantía se va a necesitar, en base a, entre otros aspectos, el gasto, la inversión base o el retorno del proyecto. Las emprendedoras suelen encontrar mayores obstáculos a la hora de pedir financiación para emprender por dos motivos: la falta de mujeres en el sector bancario y la falta de propiedades y patrimonio que respalde el crédito. En concreto, según un estudio de Harvard Business School, los hombres tienen un 60% más de probabilidades de obtener financiación para crear una empresa que las mujeres, aunque el emprendimiento femenino puede llegar a obtener el doble de lo invertido. Con esta barrera por delante, las mujeres emprendedoras suelen optar por la solicitud de préstamos familiares, subvenciones, préstamos participativos, concursos o premios al emprendimiento.

2. ¿SE PUEDE EMPEZAR A EMPRENDER SOLA?

Rodearte de talento siempre es la mejor opción, aunque no contar con empleados, empleadas, socios o socias no tiene por qué suponer un gran problema. De hecho, del total de las empresas que surgen a manos de mujeres, un 57% se ponen en marcha sin ningún empleado o empleada, un 33% de 1 a 5 profesionales, un 8% de 6 a 19 y un 2% nacen con más de 6 personas trabajadoras, según datos de GEM.

3. ¿EN QUÉ SECTORES DESTACA EL EMPRENDIMIENTO FEMENINO?

Las emprendedoras suelen centrarse en sectores como el sector servicios (80%), dentro del cual el 53% de las empresas se enmarcan en consumo. Las mujeres suelen optar por emprender en negocios que no requieren de una gran inversión inicial, por lo comentado anteriormente, con menos demanda tecnológica o recursos y se centran en el comercio minorista o franquicias, servicios personales como peluquerías, asesorías, agencias, etc.


Tabla del nivel de tecnología e innovación de las nuevas empresas - Nascor


4. ¿QUÉ PAPEL JUEGA LA FORMACIÓN?

En cuanto a los conocimientos y las habilidades necesarias para introducirse en el mundo empresarial, un alto porcentaje de las emprendedoras valoran de forma muy positiva los conocimientos que poseen para la puesta en marcha de negocios. El refuerzo de los conocimientos en marketing, recursos humanos, cuestiones financieras, administración, liderazgo o herramientas de ofimática como Excel o Word, facilitará la creación, puesta en marcha y desarrollo de la organización desde el primer momento de su creación.

5. ¿QUÉ PASA SI ME EQUIVOCO?

Sacar partido a las críticas constructivas, tener predisposición a enriquecer los conocimientos y aprender de los errores es fundamental. Leer o conocer historias de éxito de otras personas que han emprendido y pueden ayudar en el proceso a través de nuevas ideas sobre cómo superar ciertos momentos, conocer la actualidad sobre el mercado y usarla para planificar la estrategia empresarial o informarse sobre las obligaciones legales puede suponer una gran ayuda para no tirar la toalla.